
Sin duda el gran sleeper de esta edición. Una pequeña gran película donde destaca la excelente interpretación del histriónico Christian Bale y la deliciosa Amy Adams haciendo de contrapunto al sosaina, aunque siempre solvente, Mark Wahlberg. Esta enésima historia de superación personal es algo más que una película de deporte al uso. El film ofrece una fidedigna mirada al mundo del boxeo, con unos personajes principales muy redondos, donde nadie es malo ni bueno, todos tienen razones para hacer lo que hacen, aunque quizás se eche en falta ahondar más en los sorprendentes personajes de las hermanas. Rodada con un gusto exquisito, la originalidad de algunos de sus planos hace de esta joya de David O. Russell (Tres reyes, 1999) una de esas agradables sorpresas por las que uno apuesta con la boca pequeña.
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